Jamón ibérico con mayúsculas
El jamón de cerdo ibérico puro y de bellota Dehesa Barón de Ley es uno de esos lujos imprescindibles que no pueden faltar en ningún hogar español. Da igual la época del año, el mayor placer gastronómico de nuestro país no entiende de estaciones ni temporadas.
Cuando el Grupo Barón de Ley aterrizó en el exigente mundo del cerdo ibérico en 2004 lo hizo tras una larga e inteligente planificación que culminó con la inauguración de una espectacular bodega de 7.000 m2 en pleno Valle del Ambroz (Cáceres). La finca, de 25 hectáreas, está ubicada en un paraje de gran belleza, típico de la dehesa extremeña. Olivares, bosques de castaño y roble conforman un escenario ideal para que las piaras de cerdo ibérico de pura raza campen a sus anchas y se alimenten a base de bellotas.
En la bodega de Dehesa Barón de Ley se lleva a cabo todo el proceso de elaboración tanto de los jamones ibéricos de la firma como del resto de embutidos que conforman la gama. Las instalaciones cuentan con seis secaderos dedicados únicamente a curar los jamones de cerdo ibérico puro y de bellota, un proceso que dura más de 30 meses. El producto final, acogido a la prestigiosa D. O. Dehesa de Extremadura, es de una factura impecable.
En cata
Su color va del rosa al rojo intenso con infiltraciones de grasa de grato sabor y aspecto brillante y fluido. Aroma agradable y lleno de matices y sabores, con textura poco fibrosa.
Opinión del Productor
“El jamón ibérico puro de bellota es nuestro mayor orgullo. A menudo bromeamos diciendo que nuestros jamones y paletillas son de tres “ex”: excelentes, exquisitos y exclusivos.”
Dehesa Barón de Ley