Rellenos de chipirones y hongos, los pimientos del piquillo de Camporel son codiciadas piezas delicatessen procedentes de la fértil huerta navarra y herederos de una rica tradición culinaria.
El alto Ebro posee un clima de transición entre Mediterráneo, Atlántico y Continental. Es por esto, que la huerta ofrece unos productos bien diferenciados y de gran prestigio.
Todo ello, unido al buen hacer de los agricultores de Navarra, brinda materias primas de primerísima calidad, lo que, unido a una rica y variada cultura culinaria, hace de los platos de cocina tradicional preparados un deliciosa experiencia gastronómica.