Las habitas ‘baby’ de esta firma jienense son un delicado manjar por su suavidad y delicadeza, sirviendo como digno acompañante de la culinaria festiva navideña.
En 1897, Leandro Mata Carrillo decidió ampliar uno de sus comercios, el de Ultramarinos y coloniales, para inaugurar un obrador de confitería en su ciudad natal de Alcaudete (Jaén). Este comerciante sentó las bases de un fructífero negocio a nivel nacional que hoy en día se ha convertido en una próspera industria que elabora productos gourmet de forma artesanal.
Ya en 1958, los hermanos Mata se embarcan en la ampliación del negocio y comienzan el envasado de habas fritas, un producto único en el mundo. Estas habas diminutas, que no superan los 12 mm, son tratadas con aceite de oliva y se han convertido en un artículo de culto para los amantes de la alta cocina.